
Más de una década estuvo cerrada la carrera 16, entre calles 30 y 34. Pronto, al parecer, vuelve a servir de corredor vial para vehículos particulares en sentido norte – sur, con el fin de mejorar el tráfico de la ciudad. Vanguardia Liberal hizo un recorrido por esta caótica zona y encontró un territorio de diversos matices, un mundo que todos los transeúntes y conductores evitan, pero que es obligatorio por encontrarse en el corazón de la capital santandereana.














